El tablero ambiental de Estados Unidos acaba de sufrir un vuelco radical. Este 12 de febrero, el presidente Donald Trump, en compañía del administrador de la Agencia de Protección Medioambiental (EPA), Lee Zeldin, formalizará la rescisión del histórico «dictamen de peligro» (Endangerment Finding).
Esta normativa, aprobada en 2009 bajo la administración de Barack Obama, ha sido durante 16 años la piedra angular legal que permitía al gobierno federal regular las emisiones de gases de efecto invernadero al clasificarlos como una amenaza directa para la salud pública.
El desmantelamiento de la «Era Obama»
El anuncio, realizado por la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, marca el punto más crítico en la estrategia energética de la segunda administración de Trump. Al anular este dictamen, la EPA pierde la base jurídica para exigir límites de emisiones en motores de combustión y plantas de energía.
Los seis gases señalados originalmente en el dictamen incluyen:
- Dióxido de carbono (CO2)
- Metano (CH4)
- Óxido nitroso (N2O)
- Hidrofluorocarbonos (HFC)
- Perfluorocarbonos (PFC)
- Hexafluoruro de azufre (SF6)
Prioridad: Bajar costos y resucitar la gasolina
Según el Gobierno, esta medida busca «rebajar el coste de la vida» para las familias estadounidenses al eliminar regulaciones que, según su visión, encarecen la fabricación de vehículos y la producción de energía.
Desde su regreso al poder en enero de 2025, Trump ha sido implacable: ha recortado subsidios para vehículos eléctricos, ha cancelado proyectos de energía solar y eólica en estados demócratas y ha reafirmado su lema de campaña «Drill, baby, drill» (perfora, nene, perfora) para incentivar la industria petrolera.
Un choque legal inminente
La comunidad científica y diversas organizaciones internacionales han puesto el grito en el cielo. Al retirar este fundamento, Estados Unidos se distancia aún más de los objetivos del Acuerdo de París (del cual Trump ya ordenó la retirada nuevamente en enero de 2026).
Expertos legales de grupos como el Natural Resources Defense Council (NRDC) advierten que esta decisión enfrentará una lluvia de demandas en las cortes federales, ya que el dictamen original de 2009 se basó en miles de estudios científicos que confirman el impacto del calentamiento global en enfermedades respiratorias y fenómenos climáticos extremos.
El futuro de la EPA bajo Lee Zeldin
Con Lee Zeldin al mando, la EPA está pasando de ser un ente regulador de emisiones a una oficina enfocada en la competitividad industrial. El administrador ya ha adelantado la revisión de otras 30 regulaciones ambientales, lo que confirma que la política climática de la potencia norteamericana ha entrado en una fase de hibernación profunda.














Deja una respuesta