El «Mal del Puerco» bajo la lupa: ¿Qué dice la ciencia sobre el sueño postprandial?

Seguramente te ha pasado: terminas de comer un plato generoso y, a los pocos minutos, una pesadez irresistible invade tus párpados. En México y otros países de Latinoamérica, este fenómeno se conoce coloquialmente como el «mal del puerco», pero en el mundo médico tiene un nombre formal: somnolencia postprandial.

Aquí te explicamos los procesos biológicos que ocurren en tu cuerpo mientras intentas mantener los ojos abiertos.

1. El desvío del flujo sanguíneo

Cuando ingerimos alimentos, el sistema nervioso activa el estado de reposo y digestión. Para procesar los nutrientes, el cuerpo redirige una cantidad considerable de flujo sanguíneo hacia el sistema gastrointestinal.

Al concentrarse la sangre en el estómago y los intestinos, hay una ligera disminución relativa del flujo en otros órganos, incluido el cerebro, lo que contribuye a la sensación de letargo y falta de concentración.

2. La «marea alcalina»

Contrario a la creencia popular de que solo el azúcar causa sueño, el proceso químico de la digestión juega un papel clave. Para degradar los alimentos, las células del estómago producen ácido clorhídrico.

Para compensar esta acidez, el cuerpo secreta bicarbonato, lo cual genera un ligero cambio en el pH de la sangre. Este fenómeno, llamado marea alcalina, influye en el sistema nervioso induciendo un estado de relajación.

3. El papel de la glucosa y la orexina

La ciencia ha descubierto que niveles altos de glucosa en la sangre después de comer pueden inhibir la actividad de unas neuronas llamadas orexinérgicas, ubicadas en el hipotálamo.

  • ¿Qué hacen estas neuronas? Son las encargadas de mantenernos alerta y despiertos.

  • El efecto: Al detectar el pico de azúcar, estas células reducen su actividad, enviando al cuerpo la señal de que es momento de descansar.

4. Triptófano y Serotonina

Si tu comida fue rica en carbohidratos o ciertas proteínas, es probable que hayas ingerido triptófano, un aminoácido esencial. El triptófano facilita la producción de sustancias clave:

  1. Serotonina: El neurotransmisor que genera sensaciones de bienestar y calma.

  2. Melatonina: La hormona responsable de regular los ciclos de sueño.


Consejos para disminuir su efecto

Aunque es un proceso natural, puedes mitigar el «mal del puerco» con estas acciones:

  • Evita comidas excesivamente copiosas: Especialmente aquellas altas en grasas saturadas y harinas refinadas.

  • Mantente hidratado: Beber agua ayuda a procesar los nutrientes de manera más eficiente.

  • Caminata ligera: Un breve paseo de 10 minutos después de comer estimula la circulación y mejora la respuesta a la insulina.

  • Controla el azúcar: Evita los picos bruscos de glucosa moderando el consumo de postres y bebidas azucaradas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *